sábado, 4 de agosto de 2012

FELISBERTO HERNANDEZ, MUEBLES EL CANARIO Y EL VESTIDO BLANCO


El sábado 4 de agosto la conversación sobre los cuentos de Felisberto Hernández comenzó con los comentarios acerca del cuento “Muebles el canario”, este suscitó varios comentarios, sin embargo la teoría de la comunicación que habla de la aguja hipodérmica, recoge de alguna manera las sensaciones de la mayoría. Esta teoría en términos generales habla de cómo los medios de comunicación nos inyectan tanta información que parecemos dopados todo el tiempo.

Muebles el canario a la mayoría nos produjo la sensación de que estamos atiborrados de información todo el tiempo, y al parecer estamos imposibilitados para escapar a ella. Es posible que exista una respuesta para poder escapar  y esta se insinuó durante la conversación “La única manera de escapar es salir de la rutina”, al parecer el llamado es el mismo que la literatura nos viene haciendo desde sus inicios, preguntarnos por nosotros mismos, sacar el tiempo para nosotros y dejar de sucumbir como zombis frente a la pantalla.

La pérdida de la intimidad fue otro aspecto que llamó la atención del cuento, ¿hasta dónde permitimos que la publicidad irrumpa en nuestras vidas? Los televisores, las computadoras, y los teléfonos móviles están dentro de nuestro cuarto, la oficina, el baño, en tantos lugares que no tenemos tiempo para estar solos, al parecer, tememos ser nosotros mismos, será que el Facebook, o el Twitter, ¿nos permiten ser realmente nosotros mismos? O ¿sólo ocultar quiénes somos? Y caemos de nuevo en el círculo sin respuesta y ¿terminamos tan solos como siempre? Es posible que haya una generación que logró lo que las generaciones anteriores todavía no, encontrarse con ellos mismos a través o en ciberespacio. Esto es algo que para nosotros no tiene una respuesta en el corto plazo, pero que nos deja un espacio para pensar desde la idea del zombi en la teoría de la aguja cibernética inmersos en la publicidad de estos medios.

Frente “Al vestido Blanco” quedamos con la sensación de que los objetos están habitados por el alma, la esencia, o la representación de sus dueños. Felisberto nos abre un espacio para mirarnos en relación con esos objetos, con los recuerdos y las sensaciones que los habitan. Los despreciamos, los maltratamos y sin embargo no nos percatamos de su existencia. El personaje del cuento se da cuenta de esto en todo momento, el ritual, lo íntimo, está presente en cada objeto, las ventanas que se sierran permiten el encuentro entre dos amantes, pero cuando las abrimos destruimos el ritual, profanamos el momento y solo nos queda la imposibilidad de la contemplación. Cuando aparece el vestido blanco en la escena, se refuerza la idea de cómo estamos representados, de cómo los objetos son más que eso, Maritza ahora está presente en su vestido y en todo lo que la rodea y no tenemos derecho a contemplarlo, a invadir el mundo de los objetos que nos recuerdan quienes somos.

EL LIBRO RECOMENDADO
El libro recomendado en esta ocasión  fue: Otras Historias (Cuentos) del escritor Manuel Mejía Vallejo (1923-1998 prólogo de Luis Fernando Macías. Nacido en Jericó Antioquia.
Este es un libro de cuentos que relatan de una forma muy bella y fácil de leer la cotidianidad y la profundidad del ser humano. Además Manuel Mejía es un escritor muy importante para Colombia, con una obra muy nutrida y sólida. Queda entonces la inquietud para leer a este escritor que dirigió el taller de escritores en la Biblioteca Pública Piloto por más de 20 años.

EL CUENTO PARA LA PRÓXIMA SESIÓN

Para terminar, leímos algunos apartes de una entrevista que se le hizo al escritor Jorge Luis Borges, publicada en la revista el Paseante N.3 de 1986, hecha por el periodista Antonio Fernández Ferrer “La Palabra de Arena” donde cuenta de una manera amena y divertida algunos aspectos de su cotidianidad. El asunto de las novelas nos sorprende cuando dice que no escribió novelas “debido a que no leyó muchas, y que uno no puede escribir de lo que no conoce”, en fin, su debilidad por los cuentos, su remembranza sobre la escritura de otros tiempos, “antes se escribía y ya, ahora hay que hacer un lanzamiento, firmar autógrafos etc. Antes las personas no conocían al escritor, ahora no se puede ir por la calle tranquilo”, y lo que nos cuenta sobre sus libros “yo simplemente publico un libro y no vuelvo a pensar en el, sé que se está vendiendo bien porque se hace una segunda edición, pero no leo nada sobre la crítica, ni veo nada, simplemente me olvido que lo escribí” Es posible que no sean sus palabras exactas, pero en términos generales es la sensación que nos queda de algunas respuestas de su entrevista.

Conversamos un poco de las preguntas de Borges, por lo infinito, el doble, lo laberíntico, el inmortal, los sueños, que intentó resolver en sus cuentos y poemas. Y como compromiso para el sábado 11 de agosto, nos queda leer el cuento“El libro de arena”, uno de sus cuentos más conocidos.




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