sábado, 15 de diciembre de 2012

SOBRE SIDDHARTHA DE HERMANN HESSE


EL CUBO DE LECTURA BPP
SOBRE SIDDHARTHA DE HERMANN HESSE
 (17 DE NOVIEMBRE DE 2012)


La influencia oriental está presente de manera manifiesta en Siddhartha, este escritor además de sus novelas exploró otros géneros como la poesía y el cuento corto, Gloria trae a la charla el cuento de amor “Pedir la mano” una historia que aunque toca un asunto de la vieja usanza, sigue vigente  pues estamos atravesados por el amor de una y mil maneras.

Hermann Hesse nos invita a reflexionar sobre nosotros mismos, nuestra relación con ese otro Yo  (Lo material, el amor, el dinero, la riqueza), que está presente en nuestra vida y en algunos casos terminamos  subordinados a él.

Las impresiones sobre el libro nos llevan a indagar sobre la sicología del personaje, las preguntas que intenta responder Siddhartha nos conduce a charlar sobre la existencia de dos tendencias sicológicas,  una  exotérica que habla de la personalidad, de las motivaciones que nos genera la vida y otra esotérica con s, que explora las motivaciones espirituales de los seres humanos, ¿Quiénes somos? ¿Para dónde vamos? ¿Qué sentido tiene vivir? ¿Qué sentido tiene seguir girado sobre lo mismo? Es decir, cuando uno siente que se está repitiendo en cada día y se juzga cansado, imposibilitado para salir de allí, piensa si es lo correcto o no, o como darle una vuelta a eso e intentar girar en otro sentido.

El preguntarse por la existencia, es algo que Siddhartha hace debido a su cultura y las personas que le rodean. Sin embargo en nuestro medio también es posible hacerlo, algunas personas más jóvenes, otros más viejos, pero la pregunta por quienes somos está presente, nos rebasa como una constante del ser humano.

Andres nos sumerge en aguas de la filosofía al traernos el axioma “conócete a ti mismo”. Es posible  que para muchos en la adolescencia se active una búsqueda, donde precisamente se intenta responder esta pregunta.

Los Samanas, irrumpen en la historia de Siddhartha como seres espirituales que superan a los seres humanos convencionales desde la meditación y su mundo espiritual, al punto que dominan su cuerpo de tal manera que pueden ayunar por varios días y reducir sus funciones corporales a un ritmo mínimo, casi cercano a la muerte. Siddhartha en su búsqueda personal asume vivir con los Samanas porque estos le aportan un conocimiento y una forma de vivir que él no conoce y piensa es el camino para poder entender y acercarse a su destino.

El encuentro de Siddhartha  con Gotama nos llama la atención a tal punto que la sabiduría expuesta por Siddhartha al rechazar el camino que le propone el gran iluminado nos sorprende sobre manera. Ese diálogo nos lleva a deliberar sobre el camino que debemos seguir los seres humanos.  
Siddhartha decide recorrer  el camino solo, su búsqueda no sabe otra manera y no existe una forma diferente de hacerlo.

Podríamos decir que Siddhartha ejemplifica el decurso normal del ser humano, en una primera etapa cercano a sus padres escucha su consejo y sigue sus mandatos, luego se aleja de los padres para aprender de otros; explora su sexualidad, las relaciones con los demás, algunos vicios del ser humano (El juego, el alcohol) debido a que aislarse de todo ello, o no vivirlo, lo haría incompleto.

Siddhartha pudo tomar un camino más sencillo, sin embargo decide hacerlo de la manera  más difícil, al parecer porque no tenía una escuela a la cual seguir. Por lo tanto su vida espiritual en un momento avanzada, sucumbe frente a la riqueza, el juego y el placer sexual. Pero esta es la decisión de Siddhartha. Finalmente las experiencias vividas, junto con el pasar del tiempo y su sabiduría, lo llevaran a logran entender su búsqueda personal, ya no le hará falta sucumbir a los placeres mundanos porque ya los conoce, y esto le permitirá entender y desprenderse del mundo que conoce para elevarse a otro nivel, el de la iluminación.

Encuentro con el escritor Xoán Leiceaga Baltar


El encuentro con este escritor catalán nos deja un mensaje claro: el tiempo es el mejor confidente para la reflexionar sobre quienes somos, la actividad de crear es tal vez la mejor manera para sentirnos vivos y los momentos más interesantes de nuestra vida siempre están acompañados por las personas que queremos.

No obstante quienes son sensibles al mundo nos lo pueden mostrar de una manera que no lo habíamos imaginado. Santo Domingo se convierte en poesía frente a los ojos de quien puede ver.

Sto. Domingo Savio: (iii) El asesor

—Hola, ¿cómo te llamas?, ¿eres de dónde o eres de acá?
Yo me llamo Pedro, tengo ocho años
y soy guía profesional.
¿Quieres que a través te lleve, de los reflejos
y del destello de lo oscuro de este mármol gallinaza?
¿Quieres que recorramos
la leyenda de este horizonte inaudito,
esta mole que yergue su arrogancia, sobre la infamia?
—Quiero, con vos. ¿Y tú qué quieres?
—¿Yo?, nada. Puedo recibir pero no pedir.
Mi padre fue asesinado, aquí.
Mi madre nos abandonó, a los tres bebés, aquí.
Los abuelos y nosotros, vivimos aquí;
ésta es la abuela, enferma y desabrigada.
Tal vez la angustia de esta luz es licencia de recibir,
mas no de pedir. No pediré.
—Me llamo Pedro, tengo ocho años
y soy guía profesional.
(He sido golpeado, muy dulce y recio,
por la santidad de un dolor gemelo,
en la absoluta lejanía de los ritos.
Me pregunto si he aprendido.)




XoánLeiceagaBaltar  Poeta Español



Nació en la villa de Noia (Galiza, España) en noviembre de 1941 y oficialmente es una hoja en blanco, pues no ha publicado por vía editorial ninguno de los once libros de poesía escritos hasta el momento, ni nada de sus reflexiones, aún cuando el número de lectores públicamente anónimos aumenta paulatinamente. Su afición a la literatura viene de su adolescencia, aunque estuvo adormecida durante muchos años por aquello del pan familiar.
En coincidencia con el progresivo agotamiento del siglo XX, tuvo lugar el progresivo agotamiento de su interés por la tecnología y el despertar de su viejo interés por la literatura. En 1999, cae en sus manos el libro Cantar por cantar, del poeta Darío Jaramillo Agudelo (Antioquia, Colombia) y, sucesivamente, van llegando otros de poetas como Edmond Jabés, José Ángel Valente, Antonio Gamoneda, Gonzalo Rojas, José Hierro, Juan Gelman, Ángel González, NâzimHikmet, José Emilio Pacheco, Joan Margarit, Adam Zagajewski, etc. A partir de ahí, elige la poesía como su fiebre y su dedicación a ella va ocupando progresivamente el espacio del que va desalojando a la ingeniería.
En esta dirección podemos encontrar la obra literaria del autor http://www.xoanleiceagabaltar.com/


Imágenes del encuentro:











viernes, 7 de septiembre de 2012

CARTA SOBRE EL CUENTO PASEO

PASEO.
CUENTO DE JOSÉ DONOSO.
CLUB DE LECTURA 2012


Disfruto los escritos de JOSÉ DONOSO. Sus temas, aparentemente frívolos, pues sus cuentos tratan por lo general asuntos de gente de la burguesía Chilena, ocultan cuestionamientos sutiles a esa forma de vida ligera, improductiva, absurda, de la cual participó él por su propia pertenencia de clase. Leí hace un tiempo CUARTETO PARA DELFINA. Tuve inmensas dificultades para leer "CORONACIÓN"; supongo que por imposibilidades o carencias mías. Leer a JOSÉ DONOSO es comprender las profundas diferencias entre el Chile Burgués y el Chile de abajo, el Chile del pueblo, el hombre y la mujer de la montaña y del mar, a quienes les cantó NERUDA. Los hombres de los puertos sobre los que escribió bellamente ANTONIO SKÁRMETA; los hombres y mujeres retratados en lo mejor de la literatura Chilena: las gentes del campo, los obreros de las minas de cobre; los “rotos”que vagabundean por ese país hermoso de cultura extraña, casi ajena al destino americano. País que, sin quererlo, vivió en su entraña lo agudo de las contradicciones políticas de este continente al cual, me paree a mí, se ha negado a pertenecer su dirigencia, con los ojos puestos en Europa.
De todas maneras, JOSÉ DONOSO ama la verdad a través de la literatura, y su temática es tan valiosa como la de Violeta Parra y la de tantos cantores y poetas populares.
El cuento EL PASEO es un retrato o una crónica del alejamiento vital y la decadencia de una familia; que poco a poco se va extrañando del mundo y de la vida. Viven una vida de puertas adentro: cerrada. En el relato la servidumbre es invisible, inexistente; sus cortas menciones o referencias relatan en forma tangencial las ocupaciones propias de los criados. En ausencia de los padres, la hermana asume la autoridad. Los actos cotidianos de estos hermanos son casi un ritual repetido hasta el hastío. Parece como si el único ser vivo de esa casa fuese el niño que relata. Pero esa voz no es la de un niño: es la voz de un adulto, de un taxidermista que corta la carne de sus consanguíneos y muestra las relaciones internas entre esos prisioneros, con la lucidez y la crueldad de quien describe carne muerta. 
El relato podría caer en una repetición que nos produciría náuseas si no apareciera el elemento vital, en forma de una perra callejera, que se introduce en la vida de esta familia, a pesar de ellos. Esa perra sucia y enferma desata el instinto protector de la mujer. Uno piensa, en un comienzo, que es la madre, la mujer, quien busca curar, sanar a la perra, para devolverla a la vida; pero pronto comprende que lo que busca esta mujer es aumentar el número de sus súbditos, tener otro ser en su órbita. La perra, en un comienzo, se convierte en la compañera de la beata, en la confidente, en la amiga que nunca tuvo, por su dedicación a su familia. Y poco a poco, la mujer se ve arrastrada, por la presencia de la perra, al reconocimiento de sí misma. Es como si la perra fuera un catalizador que le permite darse cuenta de que ella puede sentir, mirarse en otra forma, alterar la normatividad, la rigidez que determinó cada acto de su existencia. La mujer, finalmente, empieza a salir de la casa en las horas de la noche, y se desordena, se convierte, ella misma, en la perra, en la intrusa. Se pierde, en el sentido en que actúa como si ya no perteneciera a ese mundo cerrado, burgués. Se pierde porque se entrega al reconocimiento y la satisfacción de sus propias necesidades. Uno, como lector, no sabe si en esas salidas, la mujer se prostituye o actúa en otra forma deshonrosa. Considero que su pecado es salir de la órbita familiar a la cual se había auto-condenado.
Es un hermoso y muy bien logrado escrito de JOSÉ DONOSO. No lo conocía y me cautivó, como lo hizo en otro tiempo la lectura de EL LUGAR SIN LÍMITES.
Gracias Alberto, por permitirme este disfrute.

No te había respondido antes, porque ando carente de tiempo.
Atentamente,

HERNANDO.

sábado, 1 de septiembre de 2012

JOSÉ DONOSO “PASEO”


En el día de hoy comenzamos visualizando la entrevista a José Donoso, donde narra cómo la escritura, o más bien el trabajo de escribir le causa un mal increíble. Una úlcera que lo lleva al quirófano de manera irredimible. Para José Donoso, la realidad debe ser ironizada, llevada al extremo, “nadie quiere leer los padecimientos de tu madre, pero esa otra parte, el retrato cruel, lo no dicho, es otro asunto”. José Donoso en esta frase resume un poco lo que es la literatura, algo que va más allá de la anécdota.

La literatura de José Donoso, es para algunos reminiscencia, la madre y el abuelo en este caso, junto con otro cuento de Donoso “Ana María”, se entrecruzan, convergen en el recuerdo de la abuela fallecida, en el viaje hacia el pasado. Otros tiempos, esos en que la madre recuerda las tierras que ya no posee, el lugar donde nació y la tristeza, la desazón lo embarga todo, las manías, los vecinos, la tía. El peso de la familia está presente en la mayoría de sus cuentos.

Algunos advierten que se deja ver  la decadencia de la clase aristocrática. Indudablemente aquí José Donoso explora algo que fue parte de su vida. Pertenecer a la burguesía lo alejó un poco de la visión del mundo que esboza en sus cuentos, sin embargo a través de la servidumbre que hizo parte de su familia pudo acercarse a un mundo vedado, el de los días en vilo, los trabajos exiguos y las noches de frío.

Matilde es el equilibrio, la que mantiene todo atado, el eslabón de esa casa, nos recuerda a algunas vecinas que todavía son ese pilar inamovible, eterno. Sorprende José Donoso, al convertir un hecho tan cotidiano en algo tan entretenido, que nos va llevando a una profundidad inesperada. Demuestra una sensibilidad increíble sobre lo cotidiano, expresada de una manera que la gente se siente movida por hechos rutinarios, es un cuento muy bien logrado, no sobra una palabra. Otro ejemplo de esta perfección puede ser el cuento de Donoso, China, en donde dos niños seducidos por una tienda se transportan a China, una historia para dejar entre las pendientes.

El amor filial no había necesidad de demostrarlo, sin embargo  hay una búsqueda, una necesidad de nombrarlo, de decir cosas, la falta de palabras conlleva a tener una espera infinita, las palabras no dichas sólo abren el espacio para pensar en supuestos, ¿me quiso? A veces también la quise, ¿nos querrá? ¿Volverá?

El perro es el cómplice, el amigo, que le permite revelarse, destruir o fracturar el orden establecido, dejar lo seguro, la comodidad, para aventurar, para divertirse. “No se ha vivido si no se a navegado” creo que decía Herman Melville, lo que quería decir era que la vida había que salir a buscarla, que no te llegaba a la casa, a la tranquilidad. 

La imposibilidad de nombrar, de conversar tranquilamente, hace que esta familia viva sobre imaginarios, que le abran un espacio a la espera. Esperar que todo vuelva a ser como antes, que la persona que se ama regrese, que nos amen, que el ser querido sepa que lo queremos, que deseamos que vuelva, que estamos tristes, alegres, que deseamos morir, o vivimos imposibilitados para vivir. Esto hace que se sienta un gran sufrimiento, una represión total de sentimientos. En “Paseo” vemos una arquitectura de la familia, se supone que una familia debe estar conformada por un padre, una madre, unos hermanos, unos hijos, pero podemos construir la casa desprovista de sentimientos, que frente a la menor irrupción se derrumbe. Por eso es tan importante la rutina para Matilde, para los tíos, la rutina del juego, de tender la cama, de perder, porque el salir de esta rutina los enfrentaría a algo que no quieren, que nunca han deseado, salir implica vivir, enfrentar lo desconocido.

La estructura del cuento de Donoso es laberíntica, todo está implícito, el destino de Matilde es una incógnita, debería existir un continuara…, un nuevo cuento, una saga donde nos cuenten a donde se fue Matilde con su perrito. Algunos imaginamos que ha muerto, o que su vestido roto, sus zapatos empantanados, obedecen al amor, a la pasión, a la existencia de un amante, los encuentros furtivos, la huida, la posibilidad de una mujer abierta al abismo. Todo o nada, el pretexto, el tedio  Es posible que Matilde haya huido  no gracias al  amante deseado, si no, que haya salido en busca de aventura, o que solo hubiese decidido estar sola. El perro es el vehículo a otro mundo, otro orden. O simplemente está muerta, desapareció para siempre, es recuerdo, sentimiento, encuentro consigo misma.

El recuerdo de la hija de José Donoso irrumpe la conversación, intentando atar cabos, buscando encontrar respuestas frente a la relación de los hermanos de Paseo, que siguen inmóviles, silenciosos, mientras su micromundo sucumbe, se desmorona, muta. Pilar Donoso, madre de tres niños, publicó en 2009 'Correr el tupido velo', una biografía de su progenitor, basada en diarios íntimos de su padre. Entre esos textos de José Donoso había fragmentos de un proyecto de novela sobre una hija que descubre los diarios personales de su padre y se suicida luego de leerlos. La escritora chilena comentó en su momento que esa historia era una fábula de su padre sobre lo que a ella le ocurriría cuando leyera sus anotaciones íntimas.

La tía Matilde cumple un rol femenino por antonomasia, el de la madre. Una familia necesita ese rol para suplir algunos vacios, para dar estabilidad, para generar cuidado, tranquilidad, en el caso de los más jóvenes. El perro llega a irrumpir este orden, acaba con la monotonía abre el paso a la ausencia.

sábado, 18 de agosto de 2012

JORGE LUIS BORGES, FUNES EL MEMORIOSO


El sábado 18 de agosto la conversación sobre el cuento “Funes el memorioso” de Jorge Luis Borges inicia con los comentarios de Ricardo, Borges en este cuento muestra de manera contundente su gran conocimiento sobre la cultura griega, la filosofía de Platón, Nietzsche etc. Los cuentos de Borges son la entrada a otro universo, uno  rodeado de un aura mística.

La reminiscencia Platónica se ve evidenciada en este cuento, la reminiscencia entendida como conocer es recordar.
“En el diálogo "Menón", y con ocasión del estudio de la virtud, Platón presenta la teoría de la reminiscencia ―o anamnesia―. Esta teoría se resume en la idea de que conocer es recordar. (…)
Platón consideró que estos conocimientos tan excelentes no pueden explicarse a partir de la experiencia meramente empírica o perceptiva y defendió una peculiar visión innatista: cuando conocemos una verdad de este tipo en realidad no estamos aprendiendo algo nuevo sino que nuestra alma recuerda una verdad a la que tuvo acceso antes de encarnarse y vivir en este mundo material, nuestra alma recuerda algo que conoció cuando vivía en el mundo de las Ideas. La teoría de la reminiscencia es el complemento de la teoría socrática del conocimiento y de la enseñanza: enseñar no es introducir un conocimiento en la mente de un sujeto sino incitar al alumno a que descubra en su interior una verdad.
http://www.e-torredebabel.com/Historia-de-la-filosofia/Filosofiagriega/Platon/TeoriadelaReminiscencia.htm
Este cuento de Borges al igual que El libro de arena, hace una referencia a la inmortalidad, se es inmortal mediante el recuerdo, el comportamiento humano es inmortal en tanto es cíclico, se repite infinitamente. Uno de los libros que menciona Borges en este cuento es Así habló Zaratustra de Nietzsche, donde alude a la vida que se puede volver a vivir en este ciclo infinito.

Funes el memorioso, se convierte en una analogía de la internet, en cuanto que ésta posee información infinita, inasible para un simple mortal y que nos lleva de un lado a otro a manera de esfera, lo hipertextual en este cuento está dado por la gran variedad de información contenida en cada párrafo, que para poder asimilar en su totalidad, requeriríamos de semanas, meses o tal vez años.

Manuela propone una paralelo entre lo que dice Ray Bradbury en Fahrenheit 451 y el cuento de Borges.

“Si no quieres que un hombre se sienta políticamente desgraciado, no le enseñes dos aspectos de una misma cuestión, para preocuparle; enséñale sólo uno. O, mejor aún, no le des ninguno. Haz que olvide que existe una cosa llamada guerra. Si el Gobierno es poco eficiente, excesivamente intelectual o aficionado a aumentar los impuestos, mejor es que sea todo eso que no que la gente se preocupe por ello. Tranquilidad, Montag. Dale a la gente concursos que puedan ganar recordando la letra de las canciones más populares, o los nombres de las capitales de Estado, o cuánto maíz produjo lowa el año pasado. Atibórralos de datos no combustibles, lánzales encima tantos «hechos» que se sientan abrumados, pero totalmente al día en cuanto a información. Entonces, tendrán la sensación de que piensan, tendrán la impresión de que se mueven sin moverse. Y serán felices, porque los hechos de esta naturaleza no cambian. No les des ninguna materia delicada como Filosofía o Sociología para que empiecen a atar cabos. p 61”.

Funes recordaba todo, pero le daba dificultad ver las cosas más simples, se le complicaba la vida, mientras que podía recordar los detalles más simples. Y es que el problema actual de la información es ese precisamente. Umberto Eco lo dice de otra manera, y es que la sociedad actual está especializada, la ciencia ve al ser humano diseccionado, si le preguntamos al especialista en las uñas sobre el codo, no podrá responder. De esta manera pretendemos abarcar el conocimiento, sin poder hacerlo, imposibilitados de entender el todo. Funes sólo recordaba el mundo que estaba a su alrededor, lo percibía en detalle, podía sentir como el edificio donde vivía se desmoronaba lentamente, segundo a segundo, pero estaba imposibilitado para entender, para reflexionar sobre ese mismo mundo, porque sólo tenía la capacidad del recuerdo.

La película del director norteamericano Barry Levinson, Rain Man, con Tom Cruise y Dustin Hoffman, describe a un personaje como Funes, puede memorizar un directorio telefónico, la posición de las cartas en una baraja, pero está imposibilitado para percibir si quienes están a su alrededor lo aman o no, imposibilitado para pensarse en el mundo en que vive.

Felipe retoma la idea que Felisberto Hernández había lanzado en sus cuentos “El Balcón y El vestido Blanco”, la importancia de recordarlo todo a través de objetos, personas, momentos, permite no solo entender el mundo en que vivimos, sino, entender quienes somos. Su abuelo recuerda la construcción de lo que hoy es la casa museo Pedro Nell Gómez, recuerdos sencillos: ¿por qué las escalas tienen esa forma?, (A Pedro Nell le costaba subir escalas), la casa rodeada de bosques y concebida sobre una colina, cada detalle recrea ese momento, otra época, otros sentimientos. Funes lograba conectar los recuerdos como su abuelo, aunque comenzaba hablando de las escalas, iba conectando los recuerdos uno a uno, de tal manera que se consolidaba una historia. Todo esto aunado a el dolor que genera el recordar, el sufrir los recuerdos, las personas, las cosas que ya no existen, los momentos que no se repetirán, las alegrías, las tristezas, las reminiscencias.

Hugo concluye: En definitiva Funes el Memorioso refleja la tragedia de memorizarlo todo y como en El libro de arena, el horror de no saber qué hacer con una totalidad que nos supera. Funes el memorioso es la metáfora del insomnio, el síndrome del sabio que no puede dormir, porque se necesita olvidar para poder vivir.




sábado, 11 de agosto de 2012

JORGE LUIS BORGES Y EL LIBRO DE ARENA


El sábado 11 de agosto la conversación giró en torno al cuento “El  libro de arena” del escritor Jorge Luis Borges, me disculpo de antemano si algo se me pasa, pero soy esclavo de mi memoria que no siempre es buena.

Los libros son como la vida, no sabes que te sucederá al abrir una página, no sabes qué historia te va a tocar. La incertidumbre nos acompaña siempre y si asemejamos esto a un libro infinito como la arena, podemos decir  que la vida se construye sobre la base de sueños que no siempre se cumplen, no somos más que pasajeros de nuestra existencia.

El libro de arena además es una metáfora del conocimiento humano, es decir, un libro que posee todo el conocimiento, de tal forma que para quien lo posee se convierte en un lastre difícil de sopesar, tanto así que el extraño personaje que desea venderlo a Borges, sabe que queda en las mejores manos (Tal vez las de él mismo) y esto le permite además de sobrecogerse frente aquello que pierde, guardar la esperanza de volver a intentar una empresa imposible, en un ciclo que deberá repetirse infinitamente. Para algunos el extraño vendedor era el mismo Borges; tal vez más viejo, pasajero del tiempo futuro, que al reencontrarse consigo mismo, abre el espacio para hablar sobre la idea del doble (alter ego) que deambula en los cuentos de Borges, Borges y yo, Borges el hacedor, el escritor de su propia historia, del Borges como personaje literario.

Cuando intentamos imaginar un libro infinito, un libro de todos los libros, nos queda imposible. El extraño vendedor advierte sus dudas al respecto, estará loco, alucina, o simplemente al igual que nosotros ¿queda consternado frente a algo que lo supera? Al parecer el desasosiego lo lleva a tomar la decisión de vender algo tan preciado “conocer duele” diría Pessoa “así quiero entenderlo” - en palabras de Hugo - indudablemente esta tal vez sea la respuesta, un simple mortal está incapacitado para poseer un don divino, lo infinito sólo está destinado a los dioses.

Otro elemento importante durante la conversación fue la pregunta por la India, por qué Borges la nombra, ¿esto le da verisimilitud a la historia? Alberto nos hace caer en la cuenta que aunque las matemáticas tienen sus orígenes en la antigua Grecia, en el oriente antiguo (Mesopotamia y Egipto), también tuvo un gran desarrollo en la India  antigua, antes de Cristo. Al parecer el gran desarrollo intelectual se debe en gran medida a la navegación, estos pueblos en el mediterráneo tenían un flujo constante de mercancías y también de conocimiento de otras culturas. Todo esto demuestra nuevamente que Borges es un arquitecto de la escritura, no hay elemento que sobre, por el contrario, cada elemento en el que nos detenemos fortalece la estructura de la historia.

Cambiamos cada vez que leemos un libro. ¿El libro infinito lo es por qué recoge todo el conocimiento del mundo y cada vez que lo abrimos sabemos que al cerrarlo nunca volveremos a esa página? O ¿el libro infinito es la imposibilidad de hacer siempre la misma lectura? Estas preguntas llegan a la mesa cuando hablamos de cómo cambiamos a cada minuto, después de una buena lectura ya no somos los mismos, lectura del mundo, recuerdos, miradas. Es posible que Borges intuyera esto, el decía que se sentía orgulloso, no por lo que había leído, si no por lo que había releído. La reflexión de Alberto nos lleva a recordar que nunca fuimos los mismos, que el niño que se fascinaba con la motocicleta al llegar por primera vez a la ciudad o el que leía historietas con el ánimo de ganarle a sus amigos en el número leído, ahora es solo un recuerdo, esas historietas no nos contaran la misma historia si las releemos diez años después, esos libros de juventud ya no emocionan de la misma manera, ahora hay nuevos autores que leer y otros que olvidar.

sábado, 4 de agosto de 2012

FELISBERTO HERNANDEZ, MUEBLES EL CANARIO Y EL VESTIDO BLANCO


El sábado 4 de agosto la conversación sobre los cuentos de Felisberto Hernández comenzó con los comentarios acerca del cuento “Muebles el canario”, este suscitó varios comentarios, sin embargo la teoría de la comunicación que habla de la aguja hipodérmica, recoge de alguna manera las sensaciones de la mayoría. Esta teoría en términos generales habla de cómo los medios de comunicación nos inyectan tanta información que parecemos dopados todo el tiempo.

Muebles el canario a la mayoría nos produjo la sensación de que estamos atiborrados de información todo el tiempo, y al parecer estamos imposibilitados para escapar a ella. Es posible que exista una respuesta para poder escapar  y esta se insinuó durante la conversación “La única manera de escapar es salir de la rutina”, al parecer el llamado es el mismo que la literatura nos viene haciendo desde sus inicios, preguntarnos por nosotros mismos, sacar el tiempo para nosotros y dejar de sucumbir como zombis frente a la pantalla.

La pérdida de la intimidad fue otro aspecto que llamó la atención del cuento, ¿hasta dónde permitimos que la publicidad irrumpa en nuestras vidas? Los televisores, las computadoras, y los teléfonos móviles están dentro de nuestro cuarto, la oficina, el baño, en tantos lugares que no tenemos tiempo para estar solos, al parecer, tememos ser nosotros mismos, será que el Facebook, o el Twitter, ¿nos permiten ser realmente nosotros mismos? O ¿sólo ocultar quiénes somos? Y caemos de nuevo en el círculo sin respuesta y ¿terminamos tan solos como siempre? Es posible que haya una generación que logró lo que las generaciones anteriores todavía no, encontrarse con ellos mismos a través o en ciberespacio. Esto es algo que para nosotros no tiene una respuesta en el corto plazo, pero que nos deja un espacio para pensar desde la idea del zombi en la teoría de la aguja cibernética inmersos en la publicidad de estos medios.

Frente “Al vestido Blanco” quedamos con la sensación de que los objetos están habitados por el alma, la esencia, o la representación de sus dueños. Felisberto nos abre un espacio para mirarnos en relación con esos objetos, con los recuerdos y las sensaciones que los habitan. Los despreciamos, los maltratamos y sin embargo no nos percatamos de su existencia. El personaje del cuento se da cuenta de esto en todo momento, el ritual, lo íntimo, está presente en cada objeto, las ventanas que se sierran permiten el encuentro entre dos amantes, pero cuando las abrimos destruimos el ritual, profanamos el momento y solo nos queda la imposibilidad de la contemplación. Cuando aparece el vestido blanco en la escena, se refuerza la idea de cómo estamos representados, de cómo los objetos son más que eso, Maritza ahora está presente en su vestido y en todo lo que la rodea y no tenemos derecho a contemplarlo, a invadir el mundo de los objetos que nos recuerdan quienes somos.

EL LIBRO RECOMENDADO
El libro recomendado en esta ocasión  fue: Otras Historias (Cuentos) del escritor Manuel Mejía Vallejo (1923-1998 prólogo de Luis Fernando Macías. Nacido en Jericó Antioquia.
Este es un libro de cuentos que relatan de una forma muy bella y fácil de leer la cotidianidad y la profundidad del ser humano. Además Manuel Mejía es un escritor muy importante para Colombia, con una obra muy nutrida y sólida. Queda entonces la inquietud para leer a este escritor que dirigió el taller de escritores en la Biblioteca Pública Piloto por más de 20 años.

EL CUENTO PARA LA PRÓXIMA SESIÓN

Para terminar, leímos algunos apartes de una entrevista que se le hizo al escritor Jorge Luis Borges, publicada en la revista el Paseante N.3 de 1986, hecha por el periodista Antonio Fernández Ferrer “La Palabra de Arena” donde cuenta de una manera amena y divertida algunos aspectos de su cotidianidad. El asunto de las novelas nos sorprende cuando dice que no escribió novelas “debido a que no leyó muchas, y que uno no puede escribir de lo que no conoce”, en fin, su debilidad por los cuentos, su remembranza sobre la escritura de otros tiempos, “antes se escribía y ya, ahora hay que hacer un lanzamiento, firmar autógrafos etc. Antes las personas no conocían al escritor, ahora no se puede ir por la calle tranquilo”, y lo que nos cuenta sobre sus libros “yo simplemente publico un libro y no vuelvo a pensar en el, sé que se está vendiendo bien porque se hace una segunda edición, pero no leo nada sobre la crítica, ni veo nada, simplemente me olvido que lo escribí” Es posible que no sean sus palabras exactas, pero en términos generales es la sensación que nos queda de algunas respuestas de su entrevista.

Conversamos un poco de las preguntas de Borges, por lo infinito, el doble, lo laberíntico, el inmortal, los sueños, que intentó resolver en sus cuentos y poemas. Y como compromiso para el sábado 11 de agosto, nos queda leer el cuento“El libro de arena”, uno de sus cuentos más conocidos.