sábado, 18 de agosto de 2012

JORGE LUIS BORGES, FUNES EL MEMORIOSO


El sábado 18 de agosto la conversación sobre el cuento “Funes el memorioso” de Jorge Luis Borges inicia con los comentarios de Ricardo, Borges en este cuento muestra de manera contundente su gran conocimiento sobre la cultura griega, la filosofía de Platón, Nietzsche etc. Los cuentos de Borges son la entrada a otro universo, uno  rodeado de un aura mística.

La reminiscencia Platónica se ve evidenciada en este cuento, la reminiscencia entendida como conocer es recordar.
“En el diálogo "Menón", y con ocasión del estudio de la virtud, Platón presenta la teoría de la reminiscencia ―o anamnesia―. Esta teoría se resume en la idea de que conocer es recordar. (…)
Platón consideró que estos conocimientos tan excelentes no pueden explicarse a partir de la experiencia meramente empírica o perceptiva y defendió una peculiar visión innatista: cuando conocemos una verdad de este tipo en realidad no estamos aprendiendo algo nuevo sino que nuestra alma recuerda una verdad a la que tuvo acceso antes de encarnarse y vivir en este mundo material, nuestra alma recuerda algo que conoció cuando vivía en el mundo de las Ideas. La teoría de la reminiscencia es el complemento de la teoría socrática del conocimiento y de la enseñanza: enseñar no es introducir un conocimiento en la mente de un sujeto sino incitar al alumno a que descubra en su interior una verdad.
http://www.e-torredebabel.com/Historia-de-la-filosofia/Filosofiagriega/Platon/TeoriadelaReminiscencia.htm
Este cuento de Borges al igual que El libro de arena, hace una referencia a la inmortalidad, se es inmortal mediante el recuerdo, el comportamiento humano es inmortal en tanto es cíclico, se repite infinitamente. Uno de los libros que menciona Borges en este cuento es Así habló Zaratustra de Nietzsche, donde alude a la vida que se puede volver a vivir en este ciclo infinito.

Funes el memorioso, se convierte en una analogía de la internet, en cuanto que ésta posee información infinita, inasible para un simple mortal y que nos lleva de un lado a otro a manera de esfera, lo hipertextual en este cuento está dado por la gran variedad de información contenida en cada párrafo, que para poder asimilar en su totalidad, requeriríamos de semanas, meses o tal vez años.

Manuela propone una paralelo entre lo que dice Ray Bradbury en Fahrenheit 451 y el cuento de Borges.

“Si no quieres que un hombre se sienta políticamente desgraciado, no le enseñes dos aspectos de una misma cuestión, para preocuparle; enséñale sólo uno. O, mejor aún, no le des ninguno. Haz que olvide que existe una cosa llamada guerra. Si el Gobierno es poco eficiente, excesivamente intelectual o aficionado a aumentar los impuestos, mejor es que sea todo eso que no que la gente se preocupe por ello. Tranquilidad, Montag. Dale a la gente concursos que puedan ganar recordando la letra de las canciones más populares, o los nombres de las capitales de Estado, o cuánto maíz produjo lowa el año pasado. Atibórralos de datos no combustibles, lánzales encima tantos «hechos» que se sientan abrumados, pero totalmente al día en cuanto a información. Entonces, tendrán la sensación de que piensan, tendrán la impresión de que se mueven sin moverse. Y serán felices, porque los hechos de esta naturaleza no cambian. No les des ninguna materia delicada como Filosofía o Sociología para que empiecen a atar cabos. p 61”.

Funes recordaba todo, pero le daba dificultad ver las cosas más simples, se le complicaba la vida, mientras que podía recordar los detalles más simples. Y es que el problema actual de la información es ese precisamente. Umberto Eco lo dice de otra manera, y es que la sociedad actual está especializada, la ciencia ve al ser humano diseccionado, si le preguntamos al especialista en las uñas sobre el codo, no podrá responder. De esta manera pretendemos abarcar el conocimiento, sin poder hacerlo, imposibilitados de entender el todo. Funes sólo recordaba el mundo que estaba a su alrededor, lo percibía en detalle, podía sentir como el edificio donde vivía se desmoronaba lentamente, segundo a segundo, pero estaba imposibilitado para entender, para reflexionar sobre ese mismo mundo, porque sólo tenía la capacidad del recuerdo.

La película del director norteamericano Barry Levinson, Rain Man, con Tom Cruise y Dustin Hoffman, describe a un personaje como Funes, puede memorizar un directorio telefónico, la posición de las cartas en una baraja, pero está imposibilitado para percibir si quienes están a su alrededor lo aman o no, imposibilitado para pensarse en el mundo en que vive.

Felipe retoma la idea que Felisberto Hernández había lanzado en sus cuentos “El Balcón y El vestido Blanco”, la importancia de recordarlo todo a través de objetos, personas, momentos, permite no solo entender el mundo en que vivimos, sino, entender quienes somos. Su abuelo recuerda la construcción de lo que hoy es la casa museo Pedro Nell Gómez, recuerdos sencillos: ¿por qué las escalas tienen esa forma?, (A Pedro Nell le costaba subir escalas), la casa rodeada de bosques y concebida sobre una colina, cada detalle recrea ese momento, otra época, otros sentimientos. Funes lograba conectar los recuerdos como su abuelo, aunque comenzaba hablando de las escalas, iba conectando los recuerdos uno a uno, de tal manera que se consolidaba una historia. Todo esto aunado a el dolor que genera el recordar, el sufrir los recuerdos, las personas, las cosas que ya no existen, los momentos que no se repetirán, las alegrías, las tristezas, las reminiscencias.

Hugo concluye: En definitiva Funes el Memorioso refleja la tragedia de memorizarlo todo y como en El libro de arena, el horror de no saber qué hacer con una totalidad que nos supera. Funes el memorioso es la metáfora del insomnio, el síndrome del sabio que no puede dormir, porque se necesita olvidar para poder vivir.




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